Relaciones entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa Rusa
Por Redacción • 31 may, 2009 • Sección: Actualidad, Vida diocesana
El pasado jueves, 21 de mayo, tuvo lugar en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra un seminario de profesores. El seminario fue dirigido por el arcipreste Igor Vyzhanov, secretario para las relaciones Interconfesionales del departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú. El tema que se trató fue: “Relaciones entre la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Iglesia Católica: situación actual”.
Según Igor Vyzhanov, se percibe “un progreso” en las relaciones de la Iglesia Ortodoxa con la Iglesia Católica en Rusia. No todo está resuelto, pero “me parece que nos comprendemos mejor ahora que antes”. A su conferencia también asistieron Alfredo López Vallejos, delegado diocesano de Ecumenismo, y Luis Oroz, vicario general de la diócesis de Pamplona.
El P. Vyzhanov comentó que “existe colaboración entre católicos y ortodoxos rusos”, a la vez que exhortó a “hablar con la misma voz cristiana; y son muchas las posibilidades y asuntos de que podemos hablar, como son la familia, el aborto, el matrimonio…, todo lo que toca a la vida humana”. Entre las responsabilidades comunes de católicos y ortodoxos para revitalizar las raíces cristianas de Europa destacó la tarea principal: “Predicar a Jesucristo”.
Los desafíos evangelizadores de la Iglesia ortodoxa rusa son amplios. “Rusia se recupera de sus años de ateísmo oficial. Hemos de evangelizar a nuestra gente, que no excluye la necesidad de hacerlo a nivel europeo o mundial”; y “debemos hacerlo juntos con la Iglesia Católica”. Añadió que “el pueblo ruso no perdió la fe. El régimen comunista trató de sacar la fe del pueblo sin lograrlo”. Explicó que en los años de comunismo “la fe estaba oculta, no muerta; y después de los cambios en nuestro país mucha gente se convirtió a la fe”.
A su juicio, el actual desafío principal de la Iglesia ortodoxa en Rusia es “hacer que la fe de la gente sea más profunda”. Para lograr esa profundización, señaló pasos concretos: “catequesis en las escuelas, la actividad de los capellanes en el ejército y las cárceles, establecer buenos centros de educación superior, trabajar con los jóvenes”. Por eso, “veo un gran futuro en nuestra colaboración”.
