Catequesis de los scouts (I)
Por Félix García de Eulate • 30 ago, 2009 • Sección: Con ojos de catequista, Opinión
No tiene por ahí algún libro de oraciones juveniles?, preguntaba al consiliario un nuevo monitor de la “manada de lobatos” de los socuts. Es que casi todas las semanas tenemos “kraal” (reunión del equipo de monitores/as) y me toca dirigir la oración porque soy encargado de fe. El Movimiento de Scouts Católicos tiene tres principios en torno a los cuales gira la formación: país, hogar y fe. La fe ocupa un lugar privilegiado. Cuando comienzan sus reuniones, los monitores y también los grupos, siempre lo hacen con una oración. Siempre la llevan preparada con esmero. En los diversos campamentos tienen sus oraciones diarias fotocopiadas. Apenas suena la diana matutina rezan y leen el evangelio del día. Una vez una monitora introducía, con gran énfasis, la celebración de una Misa dominical al aire libre en el campamento. Entre otras cosas decía: “chicos, el scout católico se muestra siempre orgulloso de su fe y esté donde esté los domingos se las arregla para ir a misa”.
Los monitores, como tienen una auténtica vocación, sacrifican (sacrificar=hacer sagrado) su tiempo dedicando varios fines de semana al año a su formación. En estas ocasiones se muestran muy inquietos por su fe. De tal manera que siempre piden alguna sesión para exponer dudas de fe. En los ambientes juveniles en los que viven se ponen en cuestión muchos asuntos, comenzando por la existencia de Dios, el Evangelio, los dogmas, la moral, las normas de la Iglesia. El consiliario les propone las reflexiones y argumentos que les puedan ir dando respuestas. Decía una vez una monitora: me he aclarado mucho sobre las “riquezas de la Iglesia”. Ya sé cómo responder a mis chicos.
La metodología de los scouts está llena de gestos y símbolos educativos. Al plantearse la pedagogía de la fe lo hacen de forma atractiva, inventando siempre actividades muy bien preparadas que lleven a un conocimiento, a una convicción y a un compromiso. La formación es integral. Todos los valores y virtudes se ejercitan. La vida de equipo y el servicio a los demás pone a prueba la obediencia, la humildad, el sacrifico, el compañerismo, la ayuda, la convivencia, el perdón. Y todo esto en contacto con la naturaleza, por medio del juego, la acción y la aventura. Decía el papa Benedicto XVI: “Hay que recordar, como subrayaba el padre Jacques Sevin, S.I, fundador del scoutismo católico, que la santidad no tiene tiempo ni uniforme”. Desde hace un siglo, el scoutismo católico es una propuesta cristiana fuerte y de una verdadera maduración espiritual y moral, así como de un auténtico camino de santidad. (Vaticano, 22 de junio de 2007).
