Características del diálogo conyugal

Por José María Echeverri • 10 feb, 2010 • Sección: Cosplan responde

En el número anterior enumeró alguna de las actitudes que caracterizan al diálogo conyugal ¿podría decirnos algo acerca de ellas?

En el diálogo, además de sentirse escuchado hay que saber comunicar nuestro mundo personal, y para ello son necesarias unas actitudes.

El diálogo ha de ser humilde y lleno de confianza para poder llegar a compartir la verdad del otro. Cuando no se parte de la humildad, se cae en la crítica y en la acusación, que imposibilitan la confianza; si falta la confianza, el diálogo conyugal se bloquea.

La confianza supone creer en el otro, y tener ante él una postura de acogida y comunicación. Con frecuencia, observamos conductas que impiden la comunicación: en lugar de escuchar se está pensando en lo que se va a responder, o se está analizando al otro y a la defensiva…En éstos y otros comportamientos está presente la falta de humildad que impide reconocer y estar abierto a la riqueza interior del cónyuge. Acompañando a la humildad y confianza ha de estar siempre presente la sinceridad, sin la cual es imposible manifestar y comunicar la verdad de sí mismo.

Todo diálogo se ha de desarrollar en un clima de respeto, para lo cual no basta con evitar los malos modos o abstenerse de gritos e insultos. Respetar a la otra persona supone aceptar y amar su modo de ser, no violentando su propia libertad. El diálogo es un proceso y, como tal, exige la paciencia, que conlleva la voluntad de comenzar cuantas veces sea necesario. El diálogo paciente hace que se cree una atmósfera de serenidad y calma, lo que favorece el progreso de la relación amistosa y el amor conyugal.

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