Fortaleza y templanza, virtudes esenciales en la educación de los hijos
Por La Verdad • 13 abr, 2010 • Sección: Actualidad. El pasado 27 de marzo tuvo lugar en el Seminario de Pamplona una nueva Jornada de Formación para Agentes de Pastoral Familiar y Escuela de Familias. Como en las dos ocasiones anteriores, las charlas estuvieron a cargo de la psicóloga Mercedes Palet. Esta experta en psicoterapia infantil, juvenil y familiar nos alertó de los ataques que se producen en la sociedad actual contra la mujer, la maternidad y la feminidad. “Al final la mujer es la gran perdedora”, señaló. Existe una reducción de la maternidad a lo biológico que hace que la madre se sienta poseedora de su hijo. Palet explicó que lo más propio de la maternidad es la profunda intimidad con el hijo. Precisamente, de todos los amores naturales, el menos tocado por el pecado original es el amor de madre. Palet explicó que lo primero que hay que educar son los afectos, que se ordenan en función de la inteligencia, que está al servicio del alma espiritual. Siguiendo las enseñanzas de santo Tomás de Aquino, hay dos virtudes fundamentales que se deben inculcar a los hijos: la fortaleza y la templanza. “La fortaleza tiene dos movimientos: atacar y resistir. Esto último exige un mayor esfuerzo”. Para educar en la fortaleza hay que fomentar en los pequeños otras dos virtudes: la paciencia y la perseverancia. Respecto a la templanza, su importancia reside en que hay emociones “que tienden a pasarse de la línea”. “El amor a sí mismo es una pasión que por su naturaleza tiende a excederse”, dijo Palet, que alertó de los peligros de fomentar en exceso la autoestima de los hijos. Y ofreció un consejo para encontrar el punto de equilibrio: “Un niño puede tener baja autoestima cuando no se siente con fuerza y confianza para afrontar retos acordes a su edad”. La templaza la lleva a la humildad, que es lo contrario de la vanidad, un vicio que puede llevar a muchos trastornos de orden psíquico, explicó.
Tras la Misa y la comida en hermandad, vino un rato de sobremesa y tertulia en el que las familias pudieron exponer sus dudas e inquietudes a Mercedes Palet. Mientras, los hijos compartieron juegos y diversión a cargo de los monitores.
