El abuelo volador
Por La Verdad • 13 abr, 2010 • Sección: No te rindasMaximilian Arthur Conrad, el norteamericano de Minnesota, era conocido como el Abuelo Volador porque desde que obtuvo su título de piloto el 13 de marzo de 1928 hasta que murió, a los 76 años, el 3 de abril de 1979, realizó más de cincuenta y dos mil horas de vuelo. Era padre de diez hijos y abuelo de una treintena de nietos.
Con sus pequeños deportivos aviones unipersonales, su vida fue poco menos que una continua anotación en el registro oficial de “récords” de la Federación Aeronáutica Internacional. Su nombre alcanzó resonancia mundial en 1954 cuando realizó el raid Nueva York-París, 5790 km. sin escalas, en poco más de 26 horas, pilotando un bimotor pequeño de turismo.
Al preguntarle los periodistas sobre su hazaña, respondió:
- El vuelo ha sido absolutamente normal. En algunos momentos tocaba la armónica y en otros rezaba. Soy católico y el rosario es para mí una gran ayuda.
Sería muy largo relatar todas las inverosímiles proezas del solitario Abuelo Volador, pero no quiero pasar por alto las dos circunnavegaciones al planeta. La primera la hizo en 1961 siguiendo la línea ecuatorial y la segunda en 1968 a través de ambos polos, con un recorrido total de 54.740 km. en 20 etapas.
Estas proezas le costaban 20, 40, 60 horas pilotando sin descanso ni relevo. ¿Cómo lo conseguía?
- Con una vida de asceta, con un entrenamiento implacable, negándose al sueño durante dos o tres noches seguidas, con ayunos prolongados para acostumbrar al organismo a comer lo mínimo durante los vuelos y… rezando. Rezando muchos rosarios.
Bennet Certs, humorista americano, dijo de él que pasó más tiempo con la cabeza en el aire que con los pies en el suelo.
Max Conrad, el Abuelo Volador que vio amanecer cientos de veces desde el cielo, dejó escrito:
“Cuando al despuntar el alba mi humilde alma está asustada, el Sol glorioso en todo su esplendor me da este día para que lo viva para Dios”.
