Misericordia
Por Zubiría • 13 abr, 2010 • Sección: Altius, clarius, fortiusNavegaba yo por internet para enterarme mejor de la fiesta de la Divina Misericordia que celebramos este fin de semana, cuando me dice el director que de este se hablaba en La Verdad este mismo día. Así que me encuentro en la duda de si decir lo que he encontrado o leer lo que sea en este Semanario. No puedo resistirme a copiar algo de lo que he visto y que a mí me ha ayudado bastante como propósito abundante para esta Pascua y para toda una vida:
“Alabaré a Dios por encima de todo. Incluso por encima de las disputas entre los de mi misma religión. Le ofreceré lo Mejor…, y que El disponga de mí. Posiblemente, no estamos aquí para comprender a Dios, sino para Alabarle. Simplemente, ofrecerle lo mejor de nuestras vivencias físicas, intelectuales y espirituales. Las mejores emociones, los mejores momentos. Intentar “enlatar” toda la inmensidad de Su Concepto es algo que siempre se escapará del alcance cognitivo en el actual estado de conciencia humano tenido como estándar, que, en estos temas, solamente nos permite entender nuestras limitaciones”.
Pues así es la vida: comprender que Dios sigue siendo Dios y que Dios es Dios para amarnos. Él tiene una capacidad infinita, que le permite amar incluso al que le odia. Cuando pedimos que caigan rayos del cielo para acabar con esta banda de gaznápiros que tanto nos hacen sufrir desde los medios de comunicación, desde la política, y sobre todo desde la mentira, la hipocresía y la falsedad, va Dios y se dedica a explicarnos que a ellos les ama infinitamente, como a nosotros, los “buenos”. Y que de nosotros los “buenos” espera que seamos “mejores”. Más que mejores, santos. Con la divina Misericordia, podemos.
