Peregrinación diocesana a Santiago

Por La Verdad • 9 ago, 2010 • Sección: Vida diocesana

Los pasados días 25, 26, 27 y 28 de junio tuvo lugar la peregrinación diocesana a Santiago de Compostela, presidida por el Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, Monseñor Francisco Pérez González.


500 fieles navarros, acompañados por siete sacerdotes diocesanos y el Arzobispo Monseñor Francisco Pérez, participaron en la peregrinación diocesana a Santiago de Compostela que tuvo lugar la pasada semana con motivo del Año Santo Compostelano.

Durante el viaje de ida, se recibió la Bendición del Peregrino en Santo Domingo de la Calzada y se celebró una Misa del peregrino en la Catedral de Burgos. Ya en Santiago, los participantes en la peregrinación, visitaron la bella ciudad  gallega y participaron en diversos actos litúrgicos. Como gracia especial de Deán de la Catedral de Santiago, el Obispo y los siete sacerdotes diocesanos que participaron en la peregrinación celebraron una Misa en la Cripta de Santiago Apóstol. El Arzobispo encomendó la diócesis a la intercesión del Apóstol, frente al sepulcro que guarda sus restos.

El día 26, sábado, tuvo lugar una vigilia de una hora, de 10,00 a 11,00 horas, ante el Santísimo en la Catedral de Santiago. En ella el Obispo desarrolló un planteamiento de lo que es la vida cristiana y cómo se fundamenta en tres ejes: vida, misericordia y solidaridad. Posteriormente, siguió un rato de adoración ante el Santísimo.

Al día siguiente, domingo, los peregrinos participaron en la Misa Solemne de las 12,00 horas, a la que acudieron diversas personalidades y autoridades de la Comunidad Foral de Navarra y de Galicia, el Presidente de la Comunidad Foral de Navarra, Miguel Sanz, y la Alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, entre otros. Esa Misa fue presidida por el Arzobispo de Pamplona y concelebrada por los siete sacerdotes diocesanos que acompañaban a la peregrinación diocesana.

En la homilía, don Francisco abubdó en lo que ya había mencionado el día anterior en las Vísperas, es decir, que la peregrinación se fundamentaba en tres ejes: 1) la cultura de la vida, 2) la cultura de la misericordia y 3) la cultura de la solidaridad. Según el Arzobispo, “ésos fueron los tres ejes de la misma vida y predicación de Santiago y deben ser los tres ejes en torno a los cuales se debe construir nuestra vida cristiana”.
A última hora de la tarde del domingo, tuvieron lugar unas Vísperas en las Benedictinas de San Pelayo. El Arzobispo agradeció durante el transcurso de esa celebración la labor de las monjas contemplativas y aseguró que “las monjas contemplativas ponen la oración y nosotros la acción. Sin la oración imprescindible de las monjas contemplativas, la acción de los que estamos en el siglo, no puede ser verdaderamente eficaz. La oración es tan importante o más que la misma acción, pues es la que sostiene y da sentido a nuestras acciones como Iglesia”.

El lunes a las 16,00 horas, durante el viaje de vuelta,  el Obispo entregó a los peregrinos una compostelana diocesana que acredita la participación en esta peregrinación.

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