Page 2 - Laverdad_4428
P. 2
EDITORIAL
LA SANTA
NAVIDAD
―
ALFREDO URZAINQUI
migos lectores de La Verdad, sir-
van estas líneas para desearos a
todos una feliz y santa navidad.
Los dibujos que aquí aparecen de
los niños de nuestros colegios y
parroquias reflejan mucho de la
A santa alegría de estos días verda-
deramente entrañables. El nacimiento de Cris-
to cambió la historia y la inclinó hacia el bien.
Desde aquella hora en la que Jesús nace, ya
nada podrá separarnos del amor de Dios mani- nada! Lo que cambia es decir SÍ, el amor, que
festado en Cristo. Celebramos que el amor de tú hoy le digas SÍ al Señor, le digas te quiero.
Dios vence a las tinieblas de la noche del mun- Gracias por venir hasta mí.
do. Celebramos que al amor de Dios abrazó El camino de Él hacia nosotros ha sido el
nuestra naturaleza, que hemos sido rodeados amor. Y el camino de nosotros hacia Él es, tam-
totalmente por el amor y ya nada nos separará bién el amor.
de él. Evidentemente, ésta tiene que ser nues- Las fiestas de Navidad tienen un reflejo cla-
tra certeza, que nada nos separará de su amor ramente cristiano que no debemos despreciar.
y que nuestras infidelidades sólo se curan su Los regalos, los encuentros familiares, la ale-
volvemos a él una y otra vez. gría y el deseo de paz y felicidad son simple-
Dios podría haber intervenido de muchas mente el resultado de haber descubierto al Se-
maneras en la historia, podía haber cambiado ñor que nace y cambia la historia, de haber
las leyes de la naturaleza y de la vida del hom- creído en el amor que renueva el mundo y que
bre, orientarlo de otra manera, cambiar los de- adoraremos acostado en un pesebre en la fra-
signios de la historia, pero ese no ha sido su gilidad de un niño.
método. Ha elegido “el punto dentro del pun- El cariño y la ilusión de estos niños al dibu-
to”. (decía un astrofísico cristiano). Dentro de jar las escenas de Navidad no son más que un
un universo infinito ha elegido un punto dentro reflejo limpio de este amor del Señor. Aquí las
de un punto. Y dispuso que una mujer dijera tenéis, disfrutadlas. Y que sean un mensaje
SÍ, para que el hombre le diga SÍ. Él ha queri- claro y directo a todos de que las Navidades
do que nuestra libertad sanada le ame, él ha sean santas y, por eso mismo, felices, llenas de
querido que le digamos SÍ. Esto lo cambia to- paz y la santa alegría que sólo el Señor puede
do. Descubres que eres amado y dices SÍ. ¿Qué dar.
nos importa miles de años luz? ¡Eso no cambia ¡Feliz Navidad! ❏
2 • LA VERDAD

