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EDITORIAL
SEMILLAS DE
ESPERANZA TRAS LA
VISITA DEL PAPA
―
ALFREDO URZAINQUI
con el deseo de participar más activamente en sus
parroquias y con la certeza de que la Iglesia sigue
teniendo una palabra significativa para el mundo
de hoy. Ese puede ser, sin duda, uno de los frutos
a reciente visita apostólica del Papa más valiosos de esta visita.
León XIV a España quedará grabada También las familias han encontrado una
en la memoria de miles de fieles como oportunidad para vivir y transmitir la fe de mane-
un acontecimiento de gracia, comu- ra compartida. En una sociedad marcada con fre-
nión y renovación espiritual. Más allá cuencia por la fragmentación y el individualismo,
de los actos multitudinarios y de las contemplar a miles de creyentes reunidos en tor-
L imágenes que han ocupado titulares no al Sucesor de Pedro constituye un testimonio
durante estos días, la verdadera medida de este elocuente de unidad y esperanza. La experiencia
viaje habrá que buscarla en los frutos que sea ca- vivida puede ayudar a fortalecer los vínculos fa-
paz de suscitar en los corazones y en la vida coti- miliares, fomentar la oración en los hogares y re-
diana de quienes han participado en él. novar la conciencia de que la familia sigue siendo
Nuestra diócesis de Pamplona y Tudela ha te- una escuela privilegiada de fe y de humanidad.
nido una presencia especialmente significativa. Por otra parte, el mensaje del Santo Padre ha
Cerca de 400 jóvenes viajaron acompañados por insistido en la necesidad de construir puentes,
la Delegación Diocesana de Juventud, sumándose cuidar a los más vulnerables y vivir una fe com-
también numerosas familias, sacerdotes, religio- prometida con la realidad. Estas palabras inter-
sos y fieles llegados desde distintos rincones de pelan directamente a nuestras comunidades cris-
Navarra. Todos ellos han compartido una expe- tianas. El verdadero éxito de esta visita no se me-
riencia de Iglesia universal que difícilmente pue- dirá por el número de asistentes, sino por la ca-
de explicarse solo con palabras. Han podido com- pacidad de convertir la emoción en compromiso,
probar que la fe no es una realidad aislada ni pri- el entusiasmo en perseverancia y las palabras es-
vada, sino una corriente viva que une a personas cuchadas en obras concretas de caridad y evan-
de diferentes edades, culturas y procedencias ba- gelización.
jo la misma llamada de Cristo. Ahora comienza la etapa más importante. Los
Los grandes acontecimientos eclesiales tienen autobuses han regresado, las celebraciones han
el riesgo de quedarse en la emoción pasajera si no concluido y las plazas han quedado vacías. Pero
encuentran continuidad en la vida ordinaria. Sin las semillas sembradas durante estos días perma-
embargo, también poseen una extraordinaria ca- necen. Confiamos en que, regadas por la gracia
pacidad para despertar vocaciones, fortalecer de Dios y cultivadas en nuestras parroquias, cole-
compromisos y renovar el entusiasmo evangeliza- gios, movimientos y familias, den abundantes fru-
dor. Muchos de nuestros jóvenes han regresado tos de fe, esperanza y caridad para toda nuestra
con preguntas más profundas sobre su propia fe, diócesis. ❏
2 • LA VERDAD

