Page 4 - Laverdad_4427
P. 4
CARTAS DESDE LA CARIDAD
MARÍA
INMACULADA, (Lc. 2, 19). El papa Francisco nos regala una defi-
nición de María como Madre cargada de humani-
ELEGIDA DE DIOS dad y realismo: “María es la Madre que cuida in-
cluso cuando nosotros nos alejamos; con pacien-
― cia maternal nos sigue para ayudarnos” (EG,
286). Su maternidad es cercana, humana, cons-
MONS. FLORENCIO ROSELLÓ tante y misericordiosa. Una maternidad que aco-
ARZOBISPO DE PAMPLONA - TUDELA ge y perdona, que se alegra y celebra el regreso a
la casa. Una maternidad donde los pobres en-
cuentran consuelo y dignidad.
María es “elegida de Dios” para ser la “llena
de gracia”. Éste es el saludo que el ángel le hace
l próximo 8 de diciembre celebraremos a María en la anunciación: “Alégrate María, llena
la fiesta de la Inmaculada Concepción. de gracia, el Señor está contigo” (Lc. 1, 28). No es
María fue la elegida de Dios, fue mirada simplemente un título, sino que es un nombre
con especial cariño por Dios para ser nuevo que Dios regala a María, mediante el cual
Madre de Dios y Madre nuestra. Una va a definir su misión en la historia de la salva-
E fiesta en la que también celebramos la ción. Es una forma de recibir el encargo de Dios,
grandeza y ternura de una mujer cercana a los de ser Madre del Salvador. La “llena de gracia”
pobres y necesitados, que canta las bondades de nos habla de un corazón especial, limpio, trans-
Dios para con los pequeños, “enaltece a los hu- parente. Un corazón que es de fiar, abierto a to-
mildes, a los hambrientos los colma de bienes” dos, especialmente a los pobres. “La llena de gra-
(Lc. 1, 52.53). cia” nos habla de unos ojos limpios, transparen-
María es “elegida de Dios” para ser “Madre”. tes, que miran la bondad y ternura de las perso-
Éste es un título que resume toda la misión de nas. “Llena de gracia” no supone alejarla del
María en la tierra: María “elegida de
Dios” para ser Madre del Hijo de Dios,
Madre de la Iglesia, Madre de cada La maternidad de la Virgen María es don,
creyente, Madre nuestra, tuya y mía. vocación y misión. A través de ella, Dios
Su maternidad es don, vocación y mi-
sión. A través de ella, Dios muestra su muestra su ternura, su cercanía y su deseo
ternura, su cercanía y su deseo de de acompañar cada una de nuestras vidas.
acompañar cada una de nuestras vi-
das. La elección de María por Dios pa-
ra ser Madre es una llamada y una misión al mis- mundo, sino prepararla para asumir la carga de
mo tiempo. Dios la convierte en la puerta de en- este mundo, para ser más humana y más cercana
trada de Jesús al mundo. Pero el amor de Dios ha- al dolor, a la necesidad. La “llena de gracia” le ha-
cia María es tan profundo que la dota de todas las ce ser fuerte en la prueba, en la duda -“¿cómo se-
cualidades que tienen las mujeres y las madres: rá eso, pues no conozco varón?”- (Lc. 1, 34), en el
amor, sensibilidad, ternura, maternidad, dudas desconcierto, en la pobreza (cf. Lc. 2, 7), en la hui-
sobre el futuro. ”María, por su parte, conservaba da a Egipto (cf. Mt. 2, 13), en la incomprensión e
todas estas cosas, meditándolas en su corazón” incluso en el dolor a los pies de la cruz.
4 • LA VERDAD

