Page 2 - Laverdad_4442
P. 2
EDITORIAL
REZAR POR LAS
VOCACIONES
―
ALFREDO URZAINQUI
migos de La Verdad, esta semana
celebramos la Jornada Mundial la vida cristiana. Lo decisivo es entrar en rela-
de Oración por las Vocaciones. ción directa con el Señor, una relación de ora-
La vocación no es nada extraor- ción, con lectura y meditación de los evange-
dinario. No hace falta que se nos lios, con Misa diaria y confesión frecuente, con
aparezca un ángel diciéndonos lo conocimiento cercano de la vida y las tareas de
A que Dios quiere de nosotros. La la Iglesia. Todo ello en una actitud alegre y ge-
vocación consiste en una percepción continua- nerosa; sin intereses personales, sin críticas ni
da e insistente de la necesidad de una tarea amarguras, con magnanimidad y gratitud. No
importante que Dios hace crecer en nuestro son actitudes que abunden mucho en estos
espíritu. Y la respuesta a esa vocación es el de- tiempos, pero este es el clima en el que debe-
seo sincero y eficaz de dedicar la vida a aque- ríamos educar a nuestros jóvenes en las fami-
llo que Dios nos ha descubierto como necesa- lias y en las comunidades cristianas. Los jóve-
rio para el bien del prójimo. Tener vocación pa- nes descubren con facilidad este camino del
ra ser sacerdote o diácono o consagrado se re- seguimiento de Jesús cuando viven junto a al-
duce a estos dos verbos: querer y poder. Claro gunos adultos que van por delante en este se-
que para las dos cosas hace falta la ayuda de guimiento.
Dios, que nunca falta, y un corazón seducido Las familias cristianas, las parroquias y las
por la persona y la misión de Jesucristo. asociaciones cristianas tendrían que proponer-
Lo esencial es que los cristianos lleguemos se este objetivo como una de sus obligaciones
a un momento de la vida en el que sintamos la primarias. Una comunidad cristiana que vive
necesidad de encontrar lo que Dios quiere nos- con intensidad la vida cristiana produce es-
otros. La tarea de los sacerdotes y de los edu- pontáneamente estas vocaciones de especial
cadores es ayudar a los jóvenes a descubrir dedicación y consagración. Cuando no ocurre
que su verdadera felicidad está en acertar con así, es signo de que algo está fallando en nues-
lo que Dios quiere de ellos, en vivir su vida en tra vida. No estamos haciendo las cosas bien.
respuesta a la llamada de Dios y las necesida- Ni las familias, ni los colegios, ni las parro-
des del prójimo. “Señor ¿qué he de hacer para quias. Comencemos por rezar, por pedir a Dios
vivir de acuerdo contigo?” Ésta es la oración con un corazón humilde y amoroso que nos
fundamental que todo cristiano tiene que ha- bendiga con este don de jóvenes ganados por
cer y sentir en algún momento de su vida. el amor de Jesucristo y de su Iglesia, dispues-
Aparecen vocaciones para el sacerdocio, tos a poner su vida en manos del Señor para el
para el diaconado y para la vida consagrada servicio de su Iglesia. Cuando Él quiera, como
allí donde hay jóvenes que viven intensamente Él quiera, nos escuchará. ❏
2 • LA VERDAD

