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Jugando a ser "exploradores", muchos se agachan
para descubrir qué hay bajo los faldones de los
pasos, entendiendo, por fin, el esfuerzo y la devo-
ción de quienes cargan, literalmente, con el peso
de nuestra historia.
Testigos directos de la Cena del Señor
Momentos especialmente gratos fueron las
celebraciones de la Eucaristía en nuestro oratorio
para los alumnos de un centro. Al celebrarse jun-
to al paso de la Última Cena, los alumnos no fue-
ron simples espectadores del paso, del misterio
de la institución del Sacerdocio y de la Eucaristía,
sino participantes y testigos directos de la Cena
del Señor.
Nuestra vocación: Mantener la Pasión viva
Nuestra misión va más allá de custodiar es-
cultoras y un rico patrimonio de indumentaria,
Una comunidad sin barreras nuestra verdadera vocación es acercar almas al
La Hermandad es, ante todo, acogida. Hemos Corazón de Cristo, compartir la fe heredada de
sido testigos de cómo la Pasión une generaciones nuestros mayores que hicieron posible la Her-
y realidades: niños y jóvenes, estudiantes que des- mandad y crear redes de cariño en nuestra ciu-
cubrieron que la Pasión, Muerte y Resurrección dad.
no son solo historia, sino un mensaje vivo. Nues- Te seguimos esperando. Aunque la Semana
tros mayores y enfermos, grupos de geriátricos Santa haya pasado, nuestra casa sigue abierta du-
que, al verlos avanzar por nuestra sede apoyados rante todo el año para colegios, parroquias, cen-
en sus tacatacas, andadores y sillas de ruedas, en- tros e instituciones.
tendimos que eran sus nuevas cruces. En su ca- Si quieres que tu grupo nos visite, solo tienes
minar pausado y valiente, sus apoyos se convertí- que escribirnos: info@semanasantapamplona.org
an en 'pasos' unipersonales, reflejando en sus ros- Estaremos encantados de recibirte. ❏
tros y en su esfuerzo una conexión profunda y re-
al con el camino del Señor; y sus cuidadores y tra-
bajadores sociales, nuevos Cirineos ayudándoles
con sus cruces. Peregrinos de Santiago que, ante
la puerta abierta, preguntaban tímidamente si po-
dían entrar, y padres y abuelos que acompañaron
a los grupos de catequesis parroquiales, uniendo
generaciones en una misma fe.
Risas entre túnicas y secretos bajo el paso
La fe también se vive con la curiosidad y la ale-
gría. Pequeños y mayores se dejaban llevar por la
emoción: no faltaron las manos que buscaban
probarse las pelucas y los cascos, o los nervios al
ponerse la caperuza de mozorro por primera vez.
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