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EDITORIAL
REDESCUBRIR
LA GRANDEZA DE
LO HUMANO
―
ALFREDO URZAINQUI
l Papa León XIV nos ha presentado su
primera encíclica “Magnificas Huma-
nitas” sobre la dignidad del ser hu- auténtica renovación humana.
mano frente a retos y realidades nue- Nuestra Diócesis quiere acercarse a esta
vas que se nos presentan como es la encíclica con actitud de escucha y de discerni-
E Inteligencia Artificial. miento. No se trata únicamente de estudiar un
En un tiempo marcado por la rapidez, la in- documento del Magisterio, sino de dejarnos in-
certidumbre y, con frecuencia, la fragmenta- terpelar por él. ¿Qué significa hoy vivir una hu-
ción interior de las personas y de las socieda- manidad reconciliada? ¿Cómo anunciar a Cris-
des, la encíclica “Magnificas Humanitas” llega to en medio de una cultura tantas veces herida
como una invitación serena y profunda a vol- por la soledad y el miedo? ¿Cómo construir co-
ver la mirada hacia la dignidad del ser huma- munidades más humanas y más evangélicas?
no iluminada por Dios. En este número, y como antesala de la visi-
La Iglesia nunca deja de anunciar que el ta a España de León XIV, queremos profundi-
hombre no es un accidente, ni una pieza anó- zar en la riqueza de ésta, su primera encíclica.
nima dentro de un engranaje económico o tec- Deseamos que su lectura no quede reducida al
nológico. Cada persona posee una grandeza in- ámbito intelectual, sino que inspire también
comparable porque ha sido creada por amor y nuestra vida cotidiana, nuestras parroquias y
llamada a la comunión con Dios y con los de- nuestras relaciones.
más. Precisamente ahí se encuentra el corazón Porque, en definitiva, cuando la Iglesia ha-
de esta encíclica: recordar que la auténtica hu- bla del hombre, habla también de Dios; y cuan-
manidad florece cuando se abre a la verdad, al do anuncia a Dios, descubre al hombre su ver-
bien y a la trascendencia. dadera grandeza.
Las páginas de “Magnificas Humanitas” no Esa es la convicción luminosa que atravie-
ofrecen simplemente un análisis cultural o so- sa “Magnificas Humanitas” y que queremos
cial. Son, sobre todo, una propuesta de espe- compartir con todos nuestros lectores.
ranza. Frente al individualismo, propone fra- La belleza de la teología de San Agustin es-
ternidad; frente al desencanto, sentido; frente tán en el fondo del magisterio del Papa León y
a la superficialidad, profundidad espiritual. El de él rescato su famosa frase que nos abra el
Papa invita a redescubrir el valor de la con- apetito para leer con calma esta encíclica:
ciencia, de la familia, del servicio, del trabajo “Nos hiciste Señor para ti. Y nuestro corazón
vivido con dignidad y de la fe como fuente de está inquieto hasta que no descanse en ti”. ❏
2 • LA VERDAD

