Page 40 - Laverdad_4297
P. 40

EDUCACIÓN










                    EDUCAR EN UN


              MUNDO NIHILISTA                         poder. Todo, en consecuencia, es manipulable;


                                                      no hay nada sagrado, ni siquiera el ser humano
                                                ―     como tal. “Eres lo que haces”: selección social
                                  ANDRÉS JIMÉNEZ ABAD  sin alma que lleva a descartar a los menos pro-
                                                      ductivos.
                                                         c) Prioridad del deseo, de los impulsos. La
                                                      satisfacción de los deseos se reivindica como si
                      enimos insistiendo en que lo más  se tratara de verdaderos derechos, se convierte
                      decisivo de la educación es dispo-  en  justificante  de  lo  políticamente  correcto  y
                      ner de certezas acerca de qué es  desplaza todo criterio objetivo diferenciador del
                      lo nuclear en el ser humano y de lo  bien y del mal.
                      que  constituye  su  horizonte  de  Pero quizás el rasgo más diferencial del ni-
                      plenitud, porque educar es ayudar  hilismo dominante sea la banalidad, la superfi-
           V a un ser humano a sacar lo mejor         cialidad (prisa, presentismo, apariencias…). El
           de sí mismo para que contribuya responsable-  hombre light reacciona a estímulos que le dis-
           mente a mejorar y embellecer el mundo.     tancian de su centro, de su intimidad. Experi-
              Sin embargo, el nihilismo que se ha instala-  menta un vacío que le conduce a la neurosis, de
           do en nuestra vida y en nuestra cultura no re-  la que intenta escapar mediante el ruido y el ac-
           conoce el valor de lo real. Según él no hay cer-  tivismo (“los bidones vacíos son los que más rui-
           tezas que nos permitan diferenciar el bien del  do hacen”). En ese vacío se avista el alejamien-
           mal, lo verdadero de lo falso; todo (personas, co-  to de Dios ya que el ser humano se ve mutilado
           sas,  acontecimientos,  decisiones…)  tendría  el  de su dimensión trascendente.
           valor que se le quiera dar.                   Y entonces, perdida su consistencia y digni-
              Esta mentalidad, que repercute de lleno en  dad, la persona tiende a disolverse en modos de
           nuestro sistema educativo, ha traído consigo un  vida gaseosa y líquida: menudean las vidas vo-
           proceso  de  “envilecimiento  axiológico”,  cuyas  látiles a merced de los estímulos externos, de
           señas de identidad Abilio de Gregorio sintetiza  las ganas y desganas, del ambiente y de las mo-
           en tres:                                   das. Vidas carentes de interioridad, esclavas de
              a) Negación de la realidad y de su valor en  la imagen, del quedar bien, de la diversión con-
           favor de las apariencias. También llamada “pos-  tinua, acomodaticias e inestables. Ya no poseen
           verdad”. Las cosas solo son lo que yo quiero que  convicciones, solo tienen posturas que cambian
           sean. Las ideologías se imponen sobre la bús-  según el grado de cansancio o el hastío: “Estos
           queda de la verdad, del bien y de la belleza, fun-  son mis principios, pero si no le gustan, tengo
           damental para una educación integral de la per-  otros”, decía con agudeza Groucho Marx.
           sona.                                         Se  presenta  entonces  el  mundo  como  un
              b) Primacía del hacer. El ser de las cosas (y  puzzle de infinitas piezas sin significado, vincu-
           de las personas) deja de ser relevante para dar  lación  ni  sentido,  habitado  por  individuos  sin
           paso a la acción, al hacer utilitarista, a la razón  vínculos ni valores firmes, instalados en el pen-
           instrumental. No importa la naturaleza de las  samiento  débil,  simplificados,  ahogados  en  la
           cosas y de las personas sino lo que se puede ha-  superficie, y a merced de múltiples formas de
           cer con ellas, lo que interesa a quien dispone de  manipulación. ❏


           40 • LA VERDAD
   35   36   37   38   39   40   41   42   43   44   45