Page 30 - Laverdad_4425
P. 30
LA IGLESIA EN LA HISTORIA
VÍAS PARA LA
PIEDAD EN LA BAJA
EDAD MEDIA
―
LUIS JAVIER FORTÚN
os siglos XIV y XV fueron complejos
para las estructuras de gobierno de
la Iglesia, pero también fueron com-
plicados para la vivencia cotidiana de
la fe entre los fieles. Se ofrecían ca-
minos diversos, a veces contrapues-
L tos, para que los cristianos vivieran e
intensificaran su fe. Y esto tuvo lugar en un en-
torno social y político complejo, donde los de- ciones diversas.
sastres de la peste, el hambre o la guerra inci- Un elemento esencial para desarrollar una
dían en la vida de fe. vida de piedad era acudir al sacramento de la
La predicación de los frailes mendicantes en confesión. El examen de conciencia previo fo-
las ciudades se desarrollaba con frecuencia en mentó una vida cristiana más intensa y favore-
las lenguas vulgares y causaba gran impacto en ció la contemplación de la Pasión de Cristo, que
gentes de todo tipo. Servía de complemento a la se tradujo en abundantes representaciones tea-
liturgia de la misa y los sacramentos, que se re- trales. Se difundió la devoción al Vía Crucis,
alizaba en latín. En la segunda mitad del siglo aunque las estaciones no se definieron exacta-
XIV y en la primera mitad del XV hubo grandes mente hasta el siglo XVIII. La fiesta de la Virgen
predicadores que recorrieron todos los países de los Dolores, establecida el 15 de septiembre
de Europa. Entre los franciscanos destacó san desde 1239 se difundió por Europa, así como la
Bernardino de Siena (1380-1444), que predicó devoción a la Virgen Dolorosa, aunque su ver-
por toda Italia. Siguieron su ejemplo los tam- dadero auge sobrevino siglos más tarde.
bién franciscanos san Juan Capistrano (1386- La Peste Negra, que a partir de 1348 se ex-
1456) y san Juan de la Marca (1391-1476), que tendió por toda Europa y se perpetuó en varias
predicaron por varios reinos del centro y este oleadas de epidemias, provocó una gran mor-
de Europa. Entre los dominicos hay que desta- tandad, que en ciertas zonas de Europa llegó a
car al español san Vicente Ferrer (1350-1419), superar un tercio de la población. Una expe-
que llegó a influir en el destino de la Corona de riencia tan radical marcó la forma de concebir
Aragón. Los predicadores inculcaban el deseo la religión y la piedad. Surgieron cortejos de fla-
de evitar los pecados y también de llevar una vi- gelantes, que vestidos como esqueletos, repre-
da de piedad, que se canalizó a través de devo- sentaban el carácter imprevisible de la muerte
30 • LA VERDAD

