Page 39 - Laverdad_4428
P. 39

FAMILIA









                                  NO HAY


                      DERECHOS SIN                   cio de derechos, supone también, la responsa-


                                                     bilidad de velar por las necesidades de los de-
           RESPONSABILIDADES                         más. No cabe separar los derechos de las res-
                                                     ponsabilidades, ya que no puede existir el uno
                PARA EL SERVICIO                     sin el otro. Solo se entienden los derechos en el
                                                     contexto de las responsabilidades para el servi-
                                                     cio a los demás. A este respecto, conviene re-
                                              ―      cordar que Jesucristo siempre destacó la nece-
                                                     sidad de promover el bien común frente a los
                                     ROBERT KIMBALL
                                                     planteamientos egoístas e insolidarios de otros.
                                                     Toda su vida era un perfecto ejemplo de asumir
                      no de los aspectos más destaca-  la responsabilidad de socorrer a los demás, en
                      dos de nuestra sociedad actual  lugar de ejercer los derechos que le correspon-
                      es la constante reclamación de  dían como Dios (cfr. Filipenses 2, 5-8).
                      determinados  derechos  colecti-  Por consiguiente, nos corresponde a los pa-
                      vos y personales. Los medios de  dres inculcar en nuestros hijos el principio éti-
                      comunicación  están  llenos  de  co de que la defensa de sus derechos persona-
         U reportajes  y  entrevistas  en  los       les conlleva la obligación moral de asumir su
         que  políticos  y  grupos  sociales  denuncian  la  responsabilidad por servir a los más margina-
         violación de sus derechos y reclaman las com-  dos en sus necesidades, dado que muchas de
         pensaciones correspondientes. Y no cabe duda  esas personas nunca podrán reclamar sus de-
         de  que  muchas  de  estas  reivindicaciones  son  rechos debido a su muy precaria situación so-
         plenamente justificadas. El respeto de los dere-  cial y económica. Las familias cristianas debe-
         chos más fundamentales de las personas son la  mos incluir siempre la responsabilidad para el
         base de la justicia social y de una buena convi-  servicio  en  nuestra  vida  diaria,  como  nos  re-
         vencia. No obstante, conviene tener presente  cordó  Jesucristo  de  forma  muy  insistente  en
         que los derechos no son absolutos. Por una par-  sus enseñanzas (cfr. Mateo 20, 26-28). ❏
         te, los derechos de unos acaban donde empie-
         zan los derechos de los demás. Además, hay de-
         rechos que son contradictorios. Por ejemplo, el
         supuesto derecho al aborto entra en total con-
         tradicción con el derecho a la vida.
            Sin embargo, mucho me temo que la insis-
         tencia machacona de derechos personales pue-
         de dar lugar a un egocentrismo que ignore las
         apremiantes necesidades de los demás. La alar-
         mante  polarización  de  nuestra  sociedad  y  el
         conflicto permanente entre distintos grupos po-
         líticos y sociales es la consecuencia de una cre-
         ciente insolidaridad ante los graves problemas
         que  requieren  un  esfuerzo  común.  Por  tanto,
         urge más que nunca reconocer que todo ejerci-


                                                                                     LA VERDAD • 39
   34   35   36   37   38   39   40   41   42   43   44