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EDUCACIÓN








                  PAUTAS PARA LA


                    EDUCACIÓN DE                      mis padres en esta situación?”, o incluso este otro:



                     ADOLESCENTES                     “¡Qué razón tenían…!”
                                                         Si aquella referencia existió en su día, la mira-
                                                      da de los que se inician en la edad adulta suele vol-
                                                ―     verse hacia ella; y cuando se recuerda el amor des-
                                                      interesado, la honestidad, la sinceridad y la cohe-
                                  ANDRÉS JIMÉNEZ ABAD
                                                      rencia de los padres durante aquellos años difíci-
                                                      les, se vuelve a tener en cuenta ¡Y cuántas veces
                                                      fructifica! Santa Teresa de Calcuta decía a los pa-
                                                      dres: «No os preocupéis si vuestros hijos no os es-
                   unto con todo lo anterior, conviene no  cuchan. os están observando todo el día».
                   dejar de lado el aspecto religioso en es-  Si hubiera que sintetizar en pocas claves la ta-
                   ta edad. Precisamente ahora se puede  rea educadora de los padres hacia sus hijos ado-
                   entender muy bien el alcance de la ex-  lescentes, propondríamos las siguientes:
                   periencia  personal  de  encuentro  con  1ª. Tener idea clara de qué es lo que hace ma-
                   Dios. Debemos rezar por ellos, también  dura a una persona y apuntar siempre en esa di-
           J Dios es su Padre y los quiere. San Am-   rección, con tacto pero sin claudicar.
           brosio decía a Santa Mónica cuando ésta pedía  2ª. Situarse  a  su  nivel:  Necesitan  ser  com-
           ayuda para su hijo Agustín: “Dios no dejará que se  prendidos, respetados, escuchados, tratados pau-
           pierda el hijo de tantas lágrimas”.        latinamente como adultos. No convertirse en un
              Conviene hacer ver que las normas morales o  aleccionador pertinaz; es mejor el ejemplo pacien-
           los mandamientos religiosos no son obstáculos si-  te.
           no formas de potenciar la maduración personal y  3ª. Aceptación  incondicional  de  su  persona,
           el respeto por lo que tiene valor, una defensa para  siendo justos y estimulantes al mismo tiempo con
           los más débiles y una ayuda para caminar a pesar  ellos. Nunca descalificar a la persona y que sien-
           de la propia debilidad. Las normas favorecen el or-  tan que pueden confiar en nosotros pase lo que pa-
           den (el desorden no conduce a la creatividad sino  se. Que sepan que pueden volver siempre… estén
           a la pereza). Decía Paul Claudel que la juventud no  como estén.
           está hecha para la mediocridad sino para el hero-  5ª. Evitar las comparaciones, con otras perso-
           ísmo, y remachaba J. M. Timon-David: “si al joven  nas o con nosotros mismos.
           se le pide poco no da nada, pero si se le pide mu-  6ª. Dar razones oportunas de nuestra fe con
           cho da más de lo que se le pide.”          sencillez ante las requisitorias de los jóvenes, sa-
              A veces puede parecer que predicamos en el  biendo que más de una vez pueden reprocharnos
           desierto o que escribimos en el agua, que no nos  nuestras  debilidades  o  incoherencias,  y  a  veces
           hacen caso. Pero no es así. Es frecuente que a la  con razón.
           oposición típica hacia los padres, siga años más  7ª. Favorecer su integración en ambientes ju-
           tarde un cambio de perspectiva, cuando se acerca  veniles  sanos,  donde  diversión,  amistad,  forma-
           el momento de asumir responsabilidades en la vi-  ción y religiosidad sean vividas de forma natural y
           da –sobre todo familiares-. Aquél referente discu-  entusiasta, y puedan hallar referentes que a me-
           tido vuelve a ser punto de referencia a partir del  nudo se resisten a reconocer en casa.
           cual los hijos se replantean lo que deben y no de-  8ª. Y  sobre  todo:  Paciencia,  paciencia,
           ben hacer, y viene el pensamiento: “¿Qué hacían  paciencia...  ❏


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