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DIÓCESIS
Puesta en prolonga en clave espiritual el
amor vivido en el matrimonio,
marcha del orientándolo ahora hacia Cris-
to, Esposo definitivo.
Ordo Viudarum Esta vocación tiene una pro-
en la Diócesis funda dimensión eclesial. La
viuda consagrada es imagen
de Pamplona y viva de la Iglesia que espera el
encuentro con su Señor. Su
Tudela vida, marcada por la oración, la
caridad y la disponibilidad pas-
toral, se convierte en un testi-
monio silencioso de confianza signo de los tiempos y una res-
LA DIÓCESIS DE Pamplona y Tu- radical en Dios. Asume libre- puesta a las necesidades actua-
dela se prepara para acoger mente un compromiso de casti- les de la Iglesia.
una realidad espiritual antigua dad perpetua y se pone al servi- Hoy, numerosas diócesis en
y, al mismo tiempo, profunda- cio de la comunidad cristiana, el mundo están redescubriendo
mente actual: el Ordo Viuda- especialmente de los más nece- esta vocación. En nuestra Dió-
rum. En un contexto social sitados. cesis, el Ordo Viudarum cuenta
donde muchas mujeres viven la El Ordo Viudarum agrupa a con el apoyo de nuestro Arzo-
viudez en silencio, esta iniciati- mujeres viudas que, tras un bispo, don Florencio Roselló,
va eclesial quiere reconocer y proceso de discernimiento, son quien impulsa su discernimien-
acompañar un don que, según consagradas mediante un rito to y desarrollo. Se prevé para
la fe de la Iglesia, el Espíritu litúrgico presidido por el Obis- dentro de poco la elaboración
Santo sigue suscitando con dis- po de la Diócesis. Esta consa- de estatutos, la definición de un
creción y fecundidad. Se trata gración expresa un vínculo di- itinerario formativo y la cele-
de una vocación que transfor- recto con Cristo en el seno de la bración de los ritos de admisión
ma el dolor en entrega y la so- Iglesia local. No se trata de una y consagración.
ledad en comunión, ofreciendo orden religiosa, ya que las viu- Para aquellas mujeres que
un camino de sentido y espe- das consagradas permanecen puedan sentirse llamadas a este
ranza. en su entorno habitual, vivien- camino, se ha dispuesto un
La viuda consagrada es una do su vocación en medio del acompañamiento específico.
mujer que, tras haber vivido la mundo, sin apartarse de su vida Las interesadas pueden dirigir-
experiencia del matrimonio, de- cotidiana. se a Patricia Machín, responsa-
cide libremente ofrecer su vida Esta institución tiene sus ra- ble de la fase de creación y
a Dios permaneciendo en su es- íces en la Iglesia primitiva. Ya acompañamiento en la Diócesis.
tado de viudez. Desde esta rea- san Pablo hacía referencia a las Con esta iniciativa, nuestra
lidad, y sostenida por la gracia, viudas consagradas, destacan- Iglesia Diocesana abre una
su existencia adquiere una do su dedicación a la oración y puerta a una vocación discreta
nueva fecundidad espiritual. La al servicio. Con el paso de los si- pero profundamente significati-
tradición cristiana más antigua glos, esta forma de vida fue per- va, en la que el amor, vivido en
ya reconocía esta vocación: au- diendo presencia en Occidente, la fidelidad y la entrega, sigue
tores como Tertuliano y los Pa- aunque se mantuvo en las Igle- dando fruto más allá de la
dres de la Iglesia hablaban de sias orientales. Tras el Concilio muerte, convirtiéndose en
un verdadero desposorio espiri- Vaticano II, ha sido restaurada signo de esperanza para todo el
tual con Cristo. Así, la mujer en diversas diócesis como un Pueblo de Dios. ❏
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