Page 25 - Laverdad_4443
P. 25
sión manual, sino el rico y profundo sentido hu-
manizador del trabajo; así como esa dimensión
trascendente de acogida de la voluntad de un
Dios que nos hizo cocreadores y cuidadores, con
Él, de un mundo al que quiere casa habitable,
convivencial y feliz para todas y todos (cfr. L.E.
9). Es lo que, sin duda, Jesús vivió en el prolon-
gado y clamoroso silencio de Nazaret, y, poste-
riormente, en lo que denominamos su ‘vida pú-
blica’ hasta su muerte.
Por eso esta Delegación Diocesana de Pasto-
ral del Trabajo, como parte de la iniciativa ecle-
sial por un Trabajo Decente, “este año bajo el le-
ma ‘Ante la exclusión, trabajo decente”, cons-
cientes de nuestras notables debilidades y con-
tradicciones, deseamos, no obstante, ante todo,
trasladar al mundo del trabajo la voluntad de
compromiso vivo y sincero de la Iglesia en Na-
varra con dicho mundo. Deseamos hacer nues-
tras sus causas legítimas. Y esto como paso in-
dispensable de verificación de nuestra fidelidad
a Cristo y como prueba de que, tratando de
do violados; que el trabajo se deshumaniza, que construir una Iglesia en la que quepan todas y
no sólo no sirve a la vida, sino que, como nos re- todos, no olvidamos la preferencia por los más
cuerda el mismo León xIV, los lugares de trabajo vulnerables, por los pobres. Estos “aparecen en
que deberían ser espacios de vida, “con frecuen- muchos casos como resultado de la violación de
cia se transforman en lugares de muerte y deso- la dignidad del trabajo”. Los estudios sociológi-
lación”. Los 2 muertos diarios en contexto labo- cos lo confirman. También en nuestra tierra. Da-
ral, que prácticamente vienen a sumar unos 700 das las condiciones de precariedad actuales,
accidentes laborales mortales al año, son la ma- hoy estar empleado o empleada no garantiza
nifestación extrema y dramática de una realidad necesariamente salir de la pobreza.
inaceptable. No nos hallamos ante meros datos Y nada de lo ahora dicho, ni siquiera en la li-
estadísticos. Son rostros humanos, familias, his- teralidad de su expresión, representa un cami-
torias truncadas. Y, además de la siniestralidad no nuevo. En los últimos tiempos, nos lo había
laboral, con frecuencia el mundo del trabajo se dejado admirablemente marcado, en su lumino-
ha convertido en un mundo de descarte: por el sa encíclica sobre “El trabajo humano” (L.E. cfr.
desempleo, la precariedad, la temporalidad abu- números 8 y 9), Juan Pablo II.
siva, la falta de ‘papeles’, los salarios insuficien- Aprovechamos también, por lo mismo, esta
tes, el deterioro de la salud física y mental, las di- oportunidad para, conscientes de nuestra pe-
ficultades de conciliación, la negación de los de- queñez y pobreza, presentarnos ante vosotras y
rechos debidos… vosotros, hermanas y hermanos en la fe, con in-
El próximo 1 de mayo es también, para quie- mensa modestia, y ofreceros escucha y servicio.
nes profesamos la fe católica, la festividad de San Ojalá podamos contribuir, entre todas y todos, a
José Obrero. El enseñó al que constituye el cen- que el trabajo sea un ámbito de mayor y mejor
tro de nuestra fe, a Jesús, nuestro Señor y Maes- posibilidad de realización humana integral y
tro, no sólo a trabajar y desempeñar una profe- plena. ❏
LA VERDAD • 25

