Page 38 - Laverdad_4426
P. 38
MARCO DE LA FE CELEBRADA
SAN PABLO,
VATICINADOR DE
SU FUTURO
―
ALFREDO LÓPEZ VALLEJOS
l apóstol Pablo resulta extraordi- nueva vitalidad, no son iniciativa precisamente
nario, en el conjunto de sus cartas, suya.
durante los años que consumió en Leemos en los Hechos de los apóstoles
el seguimiento del evangelio, co- (27,23-24) el testimonio del propio Pablo:"Esta
mo comunicador de la doctrina y noche, en sueños se me ha presentado un án-
las enseñanzas de la naciente Igle- gel de Dios, y me ha dicho: No temas, Pablo,
E sia. Sin embargo, hay que recono- tienes que comparecer ante el Cesar "Como
cer que, como vaticinador de su futuro perso- has dado testimonio de mí en Jerusalén, así de-
nal, no estuvo demasiado atinado; sin que va- bes darlo también en Roma" (Hech.23,11).
ya en detrimento suyo, sino más bien en su me- Pablo desde su nacimiento en Tarso, capital
jor más completa valoración. de la provincia romana de Cilicia, e importan-
Me refiero a una reflexión que el apóstol te centro comercial y cultural, gozaba de ex-
hace, en un momento determinado de su vida. cepcionales privilegios (Hech21,29). El apóstol
Encontramos a Pablo en la cárcel de Cesárea y, alejado desde su infancia de sus orígenes, se-
según testimonio del que deja constancia en la guramente nunca había pensado el ello, pero
segunda carta que dirige a su íntimo discípulo ahora considera ser el momento de considerar
Timoteo, con acento de dramática despedida su ciudadanía romana, y poder apelar al Cesar
(4,6-8), está absolutamente persuadido de que (Hch.25,11-12). De hecho, llegado a la ciudad
su vida ha llegado al momento definitivo, que imperial gozó de una relativa libertad antes de
puede ser decapitado en cualquier momento: su martirio el año 68, que posiblemente le per-
"Estoy a punto de ser derramado en libación y mitiera cumplir su aspiración de pisar, aunque
el momento de mi partida es ya inminente"; se tan solo fuera el levante tarraconenese.
trata del año 57 d.C. Es el mismo Señor quien tiene el dominio
Poco podía imaginar Pablo en esa circuns- sobre la historia y cada una de las circunstan-
tancia, que tuviera por delante todavía una lar- cias de nuestra vida, es Él quien nos permite
ga docena de años de apostolado y evangeliza- vivir momentos de aflicción y desesperanza,
ción: Macedonia, Éfeso, Filipos, incluso tiempo pero cuando nos apoyamos en la fe y nos po-
para su testimonio en Roma y su ansiado pro- nernos en sus manos, dispuestos a cumplir su
yecto de llegar hasta España -el "finisterrae" voluntad. Él siempre puede enviar un "ángel
de su época-, como lo había soñado en su car- del Señor" y su voluntad se nos manifestará
ta los romanos (15,24-28). Lo más curioso del con a misma eficacia con que actuó en la vida
caso es que este proyecto de continuidad y del apóstol. ❏
38 • LA VERDAD

