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LECTURAS
II DOMINGO ellos, y su rostro resplandecía como el
sol, y sus vestidos se volvieron blan-
cos como la luz. Y se les aparecieron
DE CUARESMA Moisés y Elías conversando con él. “Transfiguraci
Pedro, entonces, tomó la palabra y di-
jo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está ón” del pintor
―
aquí! Si quieres, haré tres tiendas: Raffaello
CICLO A una para ti, otra para Moisés y otra Sanzio.
para Elías». Actualmente
Todavía estaba hablando cuando una se encuentra
nube luminosa los cubrió con su som- en los Museos
Génesis 12, 1-4a bra, y una voz desde la nube decía: Vaticanos.
En aquellos días, el Señor dijo a Abrán: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predi-
«Sal de tu tierra y de la casa de tu pa- lecto. Escuchadlo». Al oírlo, los discí-
dre, hacia la tierra que te mostraré. pulos cayeron de bruces, llenos de es-
Haré de ti un gran pueblo, te bendeci- panto.
ré, haré famoso tu nombre, y será una Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo:
bendición. «Levantaos, no temáis».
Bendeciré a los que te bendigan, mal- Al alzar los ojos, no vieron a nadie más
deciré a los que te maldigan. Con tu que a Jesús, solo.
nombre se bendecirán todas las fami- Cuando bajaban de la montaña, Jesús
lias del mundo». les mandó: «No contéis a nadie la vi-
Abrán marchó, como le había dicho el sión hasta que el Hijo del hombre re-
Señor. sucite de entre los muertos».
segunda carta del apóstol san Pa- Salmo 32, 4-5. 18-19. 20 y 22
blo a Timoteo 1, 8b-10
Querido hermano: Toma parte en los /R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
duros trabajos del Evangelio, según la como lo esperamos de ti.
fuerza de Dios.
Él nos salvó y nos llamó a una vida san- La palabra del Señor es sincera,
ta, no por nuestros méritos, sino por- y todas sus acciones son leales;
que, desde tiempo inmemorial, Dios él ama la justicia y el derecho,
dispuso darnos su gracia, por medio de y su misericordia llena la tierra. R.
Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha
manifestado al aparecer nuestro Salva- Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
dor Jesucristo, que destruyó la muerte en los que esperan en su misericordia,
y sacó a la luz la vida inmortal, por me- para librar sus vidas de la muerte
dio del Evangelio. y reanimarlos en tiempo de hambre. R.
Evangelio según San Mateo 17, 1-9 Nosotros aguardamos al Señor:
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo él es nuestro auxilio y escudo.
a Pedro, a Santiago y a su hermano Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
Juan y se los llevó aparte a una mon- como lo esperamos de ti. R/
taña alta. Se transfiguró delante de
44 • LA VERDAD

