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A medida que
                                                                               el progreso
                                                                               de la
                                                                               Medicina
                                                                               científica ha
                                                                               ido logrando
                                                                               aminorar
                                                                               padecimientos
                                                                               físicos se ha
                                                                               ido
                                                                               extendiendo
                                                                               otro tipo de
                                                                               sufrimiento
                                                                               bajo la forma
                                                                               de «angustia
                                                                               y/o ansiedad»
                                                                               derivada de
                                                                               un «vacío
                                                                               existencial»
                                                                               condicionado
                                                                               por una
                                                                               profunda falta
         tra intrínsecamente ligado a la entre-  to de Dios nos conduce al borde del
                                                                               de sentido.
         ga a Dios y al prójimo: “Amarás al Se-  abismo» (léase «vacío existencial»), y
         ñor tu Dios con todo tu corazon, con  lanzaba  una  intrigante  propuesta:
         toda tu alma, con todas tus fuerzas y  «incluso aquellos que no pueden en-
         con toda tu mente, y al prójimo como  contrar la manera de aceptar a Dios,
         a  tí  mismo” (Lc  10,  27).  El  amor  a  deberían  intentar  vivir  y  dirigir  sus
         Dios es el fundamento de todo senti-  vidas como si Dios existiera».
         do en la vida, y el amor al prójimo, sin  Ante la pregunta ¿Para qué esta-
         distinción, es la expresión práctica y  mos en el mundo?, la respuesta cris-
         tangible del amor a Dios. Juan Pablo  tiana es inequívoca: para amar a Dios,
         II refería que «el sentido profundo de  con todo nuestro corazón y con toda
         la  vida  humana  se  encuentra  en  la  nuestra  alma,  y  para  extender  ese
         adhesión a Jesús: “Camino, Verdad y  amor a todas las criaturas. Todo lo que
         Vida” (Jn 14, 6), siendo el único que  nos  distancia  de  ese  “mandamiento
         da respuesta a las preguntas existen-  nuevo” (Jn, 13, 34), acaba revelándose
         ciales  del  hombre» y  añadía  que  como un vil engaño que nos defrauda,
         «cuando más se entrega uno a Dios y  que nos aleja del sentido de nuestra
         a los demás, más se descubre el au-  existencia.  ¡Qué  bien  cuadran  aquí
         téntico  sentido  de  la  existencia»  aquellas  palabras  de  San  Agustín!:
         (Carta Ap. Tertio millenio advenien-  «Nos hiciste, Señor, para Ti; y nuestro
         te). El cardenal Joseph Ratzinger, se-  corazón está inquieto hasta que des-
         manas antes de asumir el pontificado  canse en Ti» (Confesiones, I, 1), pues
         como Benedicto XVI, presagiaba que  revelan  la  idea  de  que  el  verdadero
         «el intento de configurar los asuntos  significado  de  nuestra  existencia  se
         humanos prescindiendo por comple-  encuentra en lo divino. ❏


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