Page 29 - Laverdad_4445
P. 29
“Profundizar en la importancia
de la presencia del cristiano en
la vida pública ayuda a
recuperar la dimensión social
como verificación de la propia
vocación. Los creyentes
estamos llamados a estar en
el mundo y a transformarlo”
cotidianas. Actuar en el mundo de esta manera
nos abre el corazón a la llamada del Padre, acep-
tando nuestra condición de levadura y pequeña
semilla que, por la acción divina, se vuelve un
elemento imprescindible para transformar el
mundo en lo que Dios soñó: un hogar de herma-
nos que caminan en paz y justicia.
El desafío actual es evitar que la sinodalidad
se quede atrapada en meros espacios de discu-
Jesucristo de la realidad concreta, instándonos a sión de salón. Las conclusiones del Congreso de
iluminar el mundo mediante estilos de vida que Laicos de 2020 ya nos advertían: la Iglesia es «en
impregnen la política, la vida social y las asocia- salida» o no es. El Documento final de 2024 nos
ciones civiles con los valores del Evangelio. ofrece ahora las herramientas teológicas para
En el contexto actual de nuestra Iglesia, se dar el salto. La presencia pública no es un apén-
nos pide reforzar una mirada atenta a los signos dice de la fe; es el lugar donde la sinodalidad se
de los tiempos, reconociendo al Espíritu que bro- hace carne. Estamos llamados a ser un «pueblo
ta incluso en las grietas de nuestra compleja so- de Dios» que no solo camina por las naves de los
ciedad. Es una invitación comunitaria a generar templos, sino que camina, sobre todo, por las ca-
gestos de humanización y a demostrar que es po- lles de nuestro mundo, aportando la luz del Evan-
sible construir la vida social desde el amor y el gelio a los desafíos del presente.
diálogo con todos los hombres y mujeres de bue- En estas semanas, hemos conmemorado el
na voluntad. En este sentido, una de las cosas primer aniversario del pontificado del papa León
que la sinodalidad aporta a la vida pública es lo XIV y estamos a las puertas de su primer viaje a
que el Sínodo llama la «conversación en el Espí- España. En estos meses sus palabras siempre
ritu»: un método que sustituye el enfrentamiento nos han animado a vivir como Iglesia misionera,
dialéctico por la escucha activa. Frente a la pola- promotora de una paz desarmada y desarmante,
rización que fractura nuestra sociedad, el cristia- capaz de construir «puentes dialogando, siempre
no sinodal propone el diálogo como herramienta abierta a recibir con los brazos abiertos a todos,
de construcción. a todos aquellos que necesitan nuestra caridad,
En definitiva, la presencia pública no es algo nuestra presencia, diálogo y amor». Que la cele-
opcional para el cristiano, sino que reside en el bración de esta Jornada nos sea de ayuda para
corazón mismo de su propuesta espiritual: anun- disponernos del mejor modo posible a acoger la
ciar a Dios es hacer vida su amor en nuestro en- visita del Santo Padre.
torno, tal como hizo Jesucristo. Son nuestras A todo ello os animamos con la confianza de
obras, y el modo en que nos relacionamos con que el Espíritu que el Señor ha entregado a su
quienes más sufren el dolor o la exclusión, las Iglesia, y que celebramos en Pentecostés, es el
que verifican y hacen respetable nuestra fe ante que nos antecede siempre. n
la sociedad de hoy. Esta «mística del hacernos
prójimos» es la que verdaderamente nos permite Obispos de la Comisión Episcopal
encontrar a Dios en medio de las circunstancias para los Laicos, Familia y Vida
LA VERDAD • 29

