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EDUCACIÓN









              EL BUEN CARÁCTER                        la razón no depende del tono de la voz. Más bien
                                                      al contrario.
                                                         La verdadera fortaleza está también en acep-
                    DEL CRISTIANO:                    tar nuestro dolor y llorar a causa de él, pero sin
                                                      rendirse. Una persona es fuerte cuando, precisa-
                 “LAS TRES ERRES”                     mente, asume su limitación ante las dificultades y
                                                      procura  reconvertirla  transformándola  en  reto,
                                                      en impulso creativo y productivo para superarse.
                                                ―        Fortaleza es acometer y resistir. Dejarnos lle-
                                                      var siempre por nuestras emociones no es espon-
                                  ANDRÉS JIMÉNEZ ABAD
                                                      taneidad, es debilidad. La virtud es fuerza y su au-
                                                      sencia es fragilidad; por eso hay que entrenarse
                                                      en la austeridad para saber abrazar el sufrimien-
                                                      to que a veces nos impone la realidad, e intentar
                      unque  ha  terminado  el  curso,  en  transformar  la  limitación  en  incitación  al  creci-
                      educación  no  hay  tiempos  vacíos.  miento personal.
                      Por ello propongo un plan educativo  Todo esto es verdad. Pero el estoicismo -hoy
                      para el verano: las “tres erres.” Es-  de moda en ciertos ambientes- puede caer en un
                      cribía el estoico Séneca que “no hay  error moral: el rigorismo, en el cual los fuertes
                      árbol recio ni consistente sino aquel  acaban mirando con desdén a los débiles e infor-
           A que el viento azota con frecuencia”;     tunados.
           y proponía para afrontar las adversidades de la vi-  Al estoicismo le sobra un poquito de suficien-
           da el recurso a “dos erres”: renunciar y resistir.    cia y le falta corazón y “alzar la mirada”. Sí: rezar:
                                                      otra “erre”.
              Renunciar: Saber renunciar en el momento
           oportuno es una de las claves para potenciar la  Rezar: Nos olvidamos a menudo de que nues-
           voluntad, seguir avanzado y asimilar con valentía  tra naturaleza está herida. Nos vencen el desor-
           las  novedades  que  van  apareciendo  en  la  vida.  den, la comodidad, el egoísmo. Y podemos venir-
           Aferrarse a algo cuando debemos soltarlo es que-  nos  abajo  cuando  fallamos.  ¿Remedio?  Contar
           darse estancado.                           con Dios, confiar en él. Como los niños que confí-
              Subimos una montaña, pero en el camino van  an en sus padres y maestros.
           apareciendo  «distracciones»;  si  no  sabemos  re-  Rezar es partir de la propia humildad y con-
           nunciar  a  ellas,  es  fácil  que  no  lleguemos  a  la  fiarse  gozosamente  a  quien  sabemos  que  nos
           cumbre porque escoger un camino significa aban-  ama. Es verdad que a veces la respuesta a nues-
           donar otros. Si pretendemos recorrer todos los  tra oración no es inmediata, pero la plegaria ele-
           caminos posibles acabaremos no corriendo nin-  vada al cielo es como cuando lanzamos hacia arri-
           guno.  Hay  que  tenerlo  muy  claro:  cuando  uno  ba una piedra: en algún sitio cae; ninguna oración
           quiere  una  cosa,  con  la  misma  fuerza  debe  no  se pierde, aunque nosotros ni sintamos ni veamos
           querer la contraria.                       la respuesta.
                                                         Es duro y difícil el esfuerzo permanente para
              Resistir: «Resistir» o «aguantar» parece un  seguir  creciendo  como  persona,  pero,  en  cual-
           gesto pusilánime. Con frecuencia quienes sopor-  quier caso y situación, también en verano, es un
           tan a los que gritan, lejos de ser vistos como fuer-  recurso eficaz la propuesta de las tres erres: Re-
           tes, aparecen como resignados y sometidos, pero  nunciar, Resistir y Rezar. Y si además sabemos ha-
           no siempre el que calla es el más débil; y no siem-  cerlo con una sonrisa en los labios, entonces es
           pre el que grita más alto es el más fuerte, porque  «para nota». ❏


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