Page 40 - Laverdad_4452
P. 40
EDUCACIÓN
EL BUEN CARÁCTER la razón no depende del tono de la voz. Más bien
al contrario.
La verdadera fortaleza está también en acep-
DEL CRISTIANO: tar nuestro dolor y llorar a causa de él, pero sin
rendirse. Una persona es fuerte cuando, precisa-
“LAS TRES ERRES” mente, asume su limitación ante las dificultades y
procura reconvertirla transformándola en reto,
en impulso creativo y productivo para superarse.
― Fortaleza es acometer y resistir. Dejarnos lle-
var siempre por nuestras emociones no es espon-
ANDRÉS JIMÉNEZ ABAD
taneidad, es debilidad. La virtud es fuerza y su au-
sencia es fragilidad; por eso hay que entrenarse
en la austeridad para saber abrazar el sufrimien-
to que a veces nos impone la realidad, e intentar
unque ha terminado el curso, en transformar la limitación en incitación al creci-
educación no hay tiempos vacíos. miento personal.
Por ello propongo un plan educativo Todo esto es verdad. Pero el estoicismo -hoy
para el verano: las “tres erres.” Es- de moda en ciertos ambientes- puede caer en un
cribía el estoico Séneca que “no hay error moral: el rigorismo, en el cual los fuertes
árbol recio ni consistente sino aquel acaban mirando con desdén a los débiles e infor-
A que el viento azota con frecuencia”; tunados.
y proponía para afrontar las adversidades de la vi- Al estoicismo le sobra un poquito de suficien-
da el recurso a “dos erres”: renunciar y resistir. cia y le falta corazón y “alzar la mirada”. Sí: rezar:
otra “erre”.
Renunciar: Saber renunciar en el momento
oportuno es una de las claves para potenciar la Rezar: Nos olvidamos a menudo de que nues-
voluntad, seguir avanzado y asimilar con valentía tra naturaleza está herida. Nos vencen el desor-
las novedades que van apareciendo en la vida. den, la comodidad, el egoísmo. Y podemos venir-
Aferrarse a algo cuando debemos soltarlo es que- nos abajo cuando fallamos. ¿Remedio? Contar
darse estancado. con Dios, confiar en él. Como los niños que confí-
Subimos una montaña, pero en el camino van an en sus padres y maestros.
apareciendo «distracciones»; si no sabemos re- Rezar es partir de la propia humildad y con-
nunciar a ellas, es fácil que no lleguemos a la fiarse gozosamente a quien sabemos que nos
cumbre porque escoger un camino significa aban- ama. Es verdad que a veces la respuesta a nues-
donar otros. Si pretendemos recorrer todos los tra oración no es inmediata, pero la plegaria ele-
caminos posibles acabaremos no corriendo nin- vada al cielo es como cuando lanzamos hacia arri-
guno. Hay que tenerlo muy claro: cuando uno ba una piedra: en algún sitio cae; ninguna oración
quiere una cosa, con la misma fuerza debe no se pierde, aunque nosotros ni sintamos ni veamos
querer la contraria. la respuesta.
Es duro y difícil el esfuerzo permanente para
Resistir: «Resistir» o «aguantar» parece un seguir creciendo como persona, pero, en cual-
gesto pusilánime. Con frecuencia quienes sopor- quier caso y situación, también en verano, es un
tan a los que gritan, lejos de ser vistos como fuer- recurso eficaz la propuesta de las tres erres: Re-
tes, aparecen como resignados y sometidos, pero nunciar, Resistir y Rezar. Y si además sabemos ha-
no siempre el que calla es el más débil; y no siem- cerlo con una sonrisa en los labios, entonces es
pre el que grita más alto es el más fuerte, porque «para nota». ❏
40 • LA VERDAD

