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DIÓCESIS
lo quiere, María y José lo quieren… ¡Adelante! Re- “Pensar, sentir, amar como Cristo Jesús; hablar,
generar el mundo por la educación de la mujer se- conversar y actuar como Él”. Y escuchar a Teresa
gún el espíritu de Santa Teresa de Jesús”: Com- que nos enseña: “Mientras pudiereis, no estéis sin
pañía de Santa Teresa de Jesús. tan buen Amigo al lado”.
Enrique llevaba desde el año 1872 bebiendo Hoy la gran Familia Teresiana vive con pasión
de la Palabra de Dios y de la fuente de Teresa de su legado: Ser almas de fuego a quienes abrase y
Jesús esa agua viva que nunca sacia y siempre se consuma el celo por los intereses de Jesús. Más de
desea más y más. Y estaba convencido, por expe- 6.800 laicos comparten con nosotras esta misión
riencia, de la fuerza de la espiritualidad y la capa- entre 64.000 alumnos, en 83 colegios. A Pamplo-
cidad de la mujer para evangelizar y transformar na llegamos el 15 de julio de 1812 y hoy estamos
la sociedad. Y, por eso, quiso que nosotras, las Te- 20 hermanas en Ermitagaña y Echavacoiz.
resianas, fuéramos otras “Teresa de Jesús”, en lo Y sabemos que la misión no se acaba en la es-
posible, maestras de vida y de oración. Fue y es el cuela, que también fuera peligran los intereses de
gran regalo que fundamenta la espiritualidad y Jesús. Y hay hermanas en parroquias, dispensa-
experiencia carismática de nuestra familia tere- rios, barrios y poblados, obras sociales y medios
siana. La vida interior deseando siempre “cono- de comunicación, en nuestras “galileas”.
cer y amar a Jesús, para hacerle conocer y amar”. A los catequistas de España deseamos invitar-
Nos moviliza y nos convierte en discípulas y evan- les a conocer más y más a Enrique de Ossó. Tie-
gelizadoras. Hoy somos 940 hermanas en 21 paí- nen en él un referente y la guía práctica del cate-
ses y como él vivió su modo de leer los signos de quista, para el acompañamiento en los procesos
los tiempos, nos enseñó a descubrir el querer de de educación en la fe. Fue nombrado vuestro pa-
Dios en los acontecimientos, y también nos dejó trón en el año 1998.
escrito, lleno de fe y esperanza, que el “tiempo y Y al celebrar estos 150 años al amparo de San-
la gracia” nos irán conduciendo y desvelando el ta María de Ermitagaña no podemos olvidar lo
modo de extender el Reinado de Dios que hoy nos que Enrique nos decía a las Teresianas: “A la som-
impulsa hacia una nueva ciudadanía y una nueva bra de la Virgen crece y se desarrolla la Compa-
eclesialidad. ñía, pues Ella la cuida con solicitud verdadera-
Las Teresianas queremos hacer nuestro, como mente maternal”. Y con San Enrique decimos
proyecto de vida, lo que el P. Enrique nos decía: hoy: TODO POR JESÚS. ❏
22 • LA VERDAD

