Page 44 - Laverdad_4442
P. 44
LECTURAS
IV DOMINGO el don del Espíritu Santo. Porque la
promesa vale para vosotros y para
vuestros hijos, y para los que están le-
DE PASCUA jos, para cuantos llamare a sí el Se-
ñor Dios nuestro». Con estas y otras
muchas razones dio testimonio y los “El Buen
― exhortaba diciendo: «Salvaos de esta Pastor”, obra
CICLO A generación perversa». del pintor
Los que aceptaron sus palabras se español
bautizaron, y aquel día fueron agre- Vicente López
gadas unas tres mil personas. Portaña,
Hechos 2, 14a. 36-41 realizado en el
año 1800.
El día de Pentecostés, Pedro, ponién- 1 Pedro 2, 20b-25 Actualmente
dose de pie junto a los Once, levantó puede
su voz y declaró: «Con toda seguridad Queridos hermanos: Que aguantéis contemplarse
conozca toda la casa de Israel que al cuando sufrís por hacer el bien, eso es en el Museo
mismo Jesús, a quien vosotros crucifi- una gracia de parte de Dios. Pues para Nacional del
casteis, Dios lo ha constituido Señor y esto habéis sido llamados, porque tam- Prado.
Mesías». Al oír esto, se les traspasó el bién Cristo padeció por vosotros, deján-
corazón, y preguntaron a Pedro y a doos un ejemplo para que sigáis sus
los demás apóstoles: «¿Qué tenemos huellas. Él no cometió pecado ni encon-
que hacer, hermanos?» traron engaño en su boca. Él no devol-
Pedro les contestó: «Convertíos y sea vía el insulto cuando lo insultaban; su-
bautizado cada uno de vosotros en el friendo no profería amenazas; sino que
nombre de Jesús, el Mesías, para per- se entregaba al que juzga rectamente.
dón de vuestros pecados, y recibiréis Él llevo nuestros pecados en su cuerpo
Salmo 22,1-3a.3b-4.5.6
/R. El Señor es mi pastor, nada me falta
El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar, me conduce
hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R/
Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas os-
curas, nada tenlo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. R/
Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/
Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la ca-
sa del Señor por años sin término. R/
44 • LA VERDAD

