Page 41 - Laverdad_4442
P. 41
PALABRA DEL PAPA
MAGISTERIO DE LEÓN XIV
Los documentos del esencial es estar unidos a Cris-
Concilio Vaticano II. La Palabras del Papa en to y vivir como hermanos. La
Audiencia General
Constitución dogmática ley que rige este pueblo es el
del miércoles, 11 de
Dei Verbum. amor y su meta es el Reino de
marzo de 2026, en
Dios. La Iglesia no puede ence-
el Aula Pablo VI del
ontinuando la refle- rrarse en sí misma: está abier-
xión sobre la Constitu- Vaticano (extracto). ta a todos. «Todos los hombres
ción Lumen gentium, están llamados a formar parte
nos detenemos en el un pueblo mesiánico, precisa- del Pueblo de Dios». Incluso
C capítulo dedicado al mente porque tiene como ca- quienes no han recibido el
Pueblo de Dios. Dios, que creó beza a Cristo, el Mesías. Quie- Evangelio están orientados ha-
el mundo y la humanidad y que nes forman parte de él no pre- cia él. Por eso, la Iglesia anun-
desea salvar a todos los hom- sumen de méritos ni títulos, si- cia el Evangelio a todos.
bres, lleva a cabo su obra de no solo del don de ser, en Cris- Así manifiesta su catolici-
salvación en la historia eligien- to o por medio de Él, hijas e hi- dad, acogiendo las culturas y
do un pueblo concreto y habi- jos de Dios. Antes de cualquier ofreciéndoles la novedad del
tando en él. Llama a Abraham tarea o función, lo que cuenta Evangelio. Es signo de espe-
y le promete una descendencia realmente en la Iglesia es estar ranza: un pueblo en el que con-
numerosa. Con sus hijos esta- injertados en Cristo, ser por viven personas diversas, llama-
blece una alianza, los acompa- gracia hijos de Dios. Por eso, lo do a la unidad y a la paz. ❏
ña y los reúne cuando se dis-
persan. Por ello, la identidad de
este pueblo viene dada por la
acción de Dios y por la fe en Él.
Está llamado a convertirse en
luz para las demás naciones.
El Concilio afirma que todo
esto era preparación de la
alianza nueva en Cristo. En Él,
mediante el don de su Cuerpo y
de su Sangre, Dios reúne defi-
nitivamente a su pueblo, ahora
formado por personas de todas
las naciones, unidas por la fe y
animadas por el Espíritu. Esta
es la Iglesia: el pueblo de Dios,
convocado por Él y constituido
por hombres y mujeres de toda
la tierra. Su unidad no se basa
en lengua o cultura, sino en la
fe en Cristo, «autor de la salva-
ción y principio de la unidad y
de la paz» (LG, 9). Se trata de
LA VERDAD • 41

