Page 34 - Laverdad_4435
P. 34
CIENCIA Y FE
GALILEO GALILEI:
EL LECTOR DEL
“LIBRO DE LA
NATURALEZA”
―
IGNACIO DEL VILLAR, PROFESOR DE TECNOLOGÍA
ELECTRÓNICA EN LA UNIVERSIDAD PÚBLICA DE NAVARRA
a mayoría de historiadores identifi-
can el inicio de la ciencia moderna
con la publicación por parte del clé-
rigo polaco Nicolás Copérnico de su
obra “De revolutionibus orbium coe-
lestium”, en español “Revoluciones pensadores de la Antigüedad. A partir de este
L de las órbitas celestes”, donde sitúa legado se erige como el gran catalizador de un
al Sol como centro del sistema solar en contra cambio de época. Su nombre se asocia al inven-
de la visión dominante durante siglos. Con “re- to del telescopio, al descubrimiento de las lunas
voluciones” se refería a los movimientos de los de Júpiter y a controversias célebres, pero el ge-
astros, pero no cabe duda de que lo que produ- nio italiano fue, ante todo, un lector apasionado
jo fue una revolución, en el más am-
plio sentido de la palabra, cuyos ecos
se prolongan hasta hoy. Era el año Galileo fue un lector apasionado del “libro
1543, y ocho años después, el fraile de la naturaleza”, que él consideraba
español Domingo de Soto publicaba escrito por Dios en caracteres matemáticos.
su obra “Super octo libros Physico-
rum Aristotelis quaestiones” (1551), Esta convicción, profundamente cristiana,
donde anticipaba elementos funda- guio toda su carrera científica.
mentales de la física moderna, como
la noción de masa inerte entendida
como resistencia interna al movimiento, así co- del “libro de la naturaleza”, que él consideraba
mo la conceptualización del movimiento de los escrito por Dios en caracteres matemáticos. Es-
cuerpos en caída libre como movimiento unifor- ta convicción, profundamente cristiana, guio to-
memente acelerado. da su carrera científica. Pero no basta con leer
Galileo (1564–1642) recibe la herencia de el libro: es esencial saber cómo hacerlo de ma-
ambos clérigos y, por supuesto, de muchos otros nera adecuada.
34 • LA VERDAD

