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PALABRA DEL PAPA
MAGISTERIO DE LEÓN XIV
Los documentos del de modo individual, sino como
Concilio Vaticano II. La Palabras del Papa en miembros del pueblo de Dios.
Audiencia General
Constitución dogmática Por eso, la Iglesia no puede
del miércoles, 18 de
Dei Verbum. errar en la fe cuando todo el
marzo de 2026, en
pueblo, desde los obispos has-
el Aula Pablo VI del
oy nos detenemos ta los fieles, manifiesta su con-
de nuevo en el se- Vaticano (extracto). senso en materia de fe y cos-
gundo capítulo de tumbres (cf. LG, 12). Cada
Lumen gentium, de- ridad, que manifiestan una vida bautizado es así sujeto activo
H dicado a la Iglesia transformada por la gracia (cf. de evangelización, llamado a
como pueblo de Dios. El pue- LG, 10-11). dar testimonio de Cristo.
blo mesiánico recibe de Cristo El Concilio enseña también El Espíritu Santo distribuye
la participación en su misión que el pueblo de Dios partici- sus dones para la edificación
sacerdotal, profética y real. El pa en la misión profética de de la Iglesia (cf. LG, 12). La vi-
Señor ha constituido a sus dis- Cristo (cf. LG, 12). Aquí se in- da consagrada y las asociacio-
cípulos en un «sacerdocio re- troduce el sentido de la fe, que nes eclesiales muestran esta ri-
al» (cf. 1Pe 2,9). Este sacerdo- permite a la Iglesia reconocer queza. Tomemos conciencia
cio común se recibe en el Bau- la verdad revelada y profundi- del don de pertenecer al pue-
tismo, que capacita para dar zar en ella. Este sensus fidei blo de Dios y de la respon -
culto a Dios y confesar la fe. pertenece a todos los fieles, no sabilidad que implica. ❏
Además, mediante la Confir-
mación, los bautizados se vin-
culan más estrechamente a la
Iglesia y quedan llamados a di-
fundir y defender la fe como
testigos de Cristo, con pala-
bras y obras (cf. LG, 11). Esta
consagración está en la raíz de
la misión común que une a mi-
nistros ordenados y fieles lai-
cos.
Como recordaba el Papa
Francisco, todos ingresamos
en la Iglesia como laicos por el
Bautismo, que nos consagra
como «casa espiritual y sacer-
docio santo» (LG, 10), forman-
do el pueblo fiel de Dios.
El ejercicio de este sacerdo-
cio se realiza de muchas mane-
ras, especialmente en la parti-
cipación en la Eucaristía, la
oración, la vida ascética y la ca-
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