Page 40 - Laverdad_4437
P. 40

MARCOS DE LA FE CELEBRADA









                           PORQUE HA


             LLEGADO EL REINO



                                  DE DIOS


                                                ―
                                ALFREDO LÓPEZ VALLEJOS





                     n la predicación de Juan el Bautis-
                     ta antes del bautismo de Jesús, se
                     afirma con todo el convencimiento
                     de  una  realidad  objetiva,  la  pre-
                     sencia del Reino de Dios (Mt.3,2).
                     No se trata de un objetivo volunta-  cia humana. Así lo ratificó el ángel, desde el
           E rista por conseguir. La exhortación      momento en que el Hijo de Dios, con su encar-
           a la conversión, (“mataiónete” en el texto ori-  nación, asumió la debilidad de nuestras carne
           ginal, como cambio de mentalidad, de conoci-  para hacernos partícipes de unos cielos nue-
           miento o actitud vital) no está expresada como  vos y una tierra nueva, en los que habite la jus-
           una  aspiración  o  un  propósito  “para  que”  se  ticia  (2  Pe.3,13-16  Rm.8,19-20;  Is  60,21;
           haga posible le llegada del Reino, sino como  Ap.21,1). “Porque para Dios nada hay imposi-
           fruto de una experiencia, “porque” ha llegado  ble”. (Lc.1,37; Gen.18,14).
           ya el Reino, que es lo que anuncia el
           precursor.
              Pudiera parecer que se refiriese  En realidad, la Iglesia no tiene otra
           a una utopía, o a una metáfora poé-  misión que la de dar testimonio de que es
           tica  como  la  del  profeta  Isaías,  posible la conversión.
           cuando describe el ensueño de “el
           lobo y el cordero habitando juntos,
           la pantera tumbada junto al cabrito, el novillo  En realidad, la Iglesia no tiene otra misión
           y el cordero paciendo, la vaca pastando con el  que la de dar testimonio de que es posible la
           oso y el león comiendo paja con el buey y la  conversión; su convicción en el poder de Dios,
           criatura metiendo la mano en el escondrijo de  en la gratuidad del perdón de los pecados y en
           la serpiente. No harán daño ni estrago por to-  la prometida presencia del Reino de Dios rea-
           do mi monte santo” (11,6-9). Pero no se trata  lizado en la materialidad de nuestro mundo y
           de una fantasía. Sino que el profeta Isaías ya  de  nuestra  sociedad.  Porque  en  este  mundo
           vaticina mediante una metáfora anticipada en  tan  paganizado  y  secularizado,  endurecido  y
           siete siglos, que la salvación de Dios no es una  refractario al don y el poder de su misericor-
           realidad fuera de la historia y del tiempo, sino  dia, como ya nos anunció el mismo Jesús, “Dios
           que  algún  día  se  hará  realidad  en  nuestro  es  capaz  de  sacar  de  estas  piedras  hijos  de
           mundo y en medio de nuestra propia experien-  Abrahán” (Mt.3,9). ❏


           40 • LA VERDAD
   35   36   37   38   39   40   41   42   43   44   45