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MARCOS DE LA FE CELEBRADA
PORQUE HA
LLEGADO EL REINO
DE DIOS
―
ALFREDO LÓPEZ VALLEJOS
n la predicación de Juan el Bautis-
ta antes del bautismo de Jesús, se
afirma con todo el convencimiento
de una realidad objetiva, la pre-
sencia del Reino de Dios (Mt.3,2).
No se trata de un objetivo volunta- cia humana. Así lo ratificó el ángel, desde el
E rista por conseguir. La exhortación momento en que el Hijo de Dios, con su encar-
a la conversión, (“mataiónete” en el texto ori- nación, asumió la debilidad de nuestras carne
ginal, como cambio de mentalidad, de conoci- para hacernos partícipes de unos cielos nue-
miento o actitud vital) no está expresada como vos y una tierra nueva, en los que habite la jus-
una aspiración o un propósito “para que” se ticia (2 Pe.3,13-16 Rm.8,19-20; Is 60,21;
haga posible le llegada del Reino, sino como Ap.21,1). “Porque para Dios nada hay imposi-
fruto de una experiencia, “porque” ha llegado ble”. (Lc.1,37; Gen.18,14).
ya el Reino, que es lo que anuncia el
precursor.
Pudiera parecer que se refiriese En realidad, la Iglesia no tiene otra
a una utopía, o a una metáfora poé- misión que la de dar testimonio de que es
tica como la del profeta Isaías, posible la conversión.
cuando describe el ensueño de “el
lobo y el cordero habitando juntos,
la pantera tumbada junto al cabrito, el novillo En realidad, la Iglesia no tiene otra misión
y el cordero paciendo, la vaca pastando con el que la de dar testimonio de que es posible la
oso y el león comiendo paja con el buey y la conversión; su convicción en el poder de Dios,
criatura metiendo la mano en el escondrijo de en la gratuidad del perdón de los pecados y en
la serpiente. No harán daño ni estrago por to- la prometida presencia del Reino de Dios rea-
do mi monte santo” (11,6-9). Pero no se trata lizado en la materialidad de nuestro mundo y
de una fantasía. Sino que el profeta Isaías ya de nuestra sociedad. Porque en este mundo
vaticina mediante una metáfora anticipada en tan paganizado y secularizado, endurecido y
siete siglos, que la salvación de Dios no es una refractario al don y el poder de su misericor-
realidad fuera de la historia y del tiempo, sino dia, como ya nos anunció el mismo Jesús, “Dios
que algún día se hará realidad en nuestro es capaz de sacar de estas piedras hijos de
mundo y en medio de nuestra propia experien- Abrahán” (Mt.3,9). ❏
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